El ABC DEL ANÁLISIS POLÍTICO


análisis

 

Análisis Político El ABC del Análisis Político

 

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

“AMLO y Morena, del peligro para México a la oposición creíble. Un análisis comparado”


 

AMLO en el Encuentro Nacional con Enlaces MORENA J+¦venes 3

La Revista Apuntes Electorales me acaba de confirmar que mi artículo “Amlo y Morena, del peligro para México a la oposición creíble”, luego de pasar el examen de los dictaminadores, será publicado en el número correspondiente al segundo semestre de 2020 (julio-diciembre, número 63).

Constancia de publicación en apuntes electorales DR. ORESTES ENRIQUE DÍAZ RODRÍGUEZ_constancia final(3)

 

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

Distinción del Sistema Nacional de Investigadores (SNI)


fil 2019 f

El pasado 19 de diciembre el Sistema Nacional de Investigadores me otorgó la distinción de Candidato a Investigador Nacional, en reconocimiento a la capacidad para realizar investigación científica.

candidato-a-investigador-nacional

Tulum, 9 de enero de 2020

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

Imágenes de la presentación en la FIL Guadalajara 2019


Cortesía del Maestro Alfredo Valencia y de mi esposa Claudia Ramírez Arellano

fil 2019 e

fil 2019 f

fil 2019 g

fil 1fil 219 i

fil 2019 2

fil 2019 3

fil 2019 4

fil 2019 5

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

El eclipse de García Luna


García Luna y Calderón

 

Pocas noticias tienen fuerza suficiente para cimbrar a un país. La detención de Genaro García Luna la tuvo. El ex secretario de Seguridad Pública del presidente Felipe Calderón (2006-2012) y a su vez  ex titular del máximo organismo de inteligencia criminal durante la administración del mandatario Vicente Fox (2000-2006) fue detenido en territorio estadounidense. Será juzgado por una corte de la ciudad de Nueva York. Lo acusan de recibir millonarios sobornos del Cartel de Sinaloa. Mientras encabezaba la lucha contra el narcotráfico en México, las evidencian apuntan a que García Luna facilitaba las operaciones de envío de cargamentos de droga a Estados Unidos.

La etapa en que en México se alternaron en el poder gobiernos de partidos tradicionales como el PAN y el PRI (2000-2018) concluyó generando un hartazgo generalizado en los ciudadanos. La evidencia es que en julio de 2018 optaron por respaldar masivamente el triunfo del eterno candidato opositor a ese estado de cosas, Andrés Manuel López Obrador. Los males acumulados en esos 18 años se han descrito con cierta precisión: corrupción exacerbada, impunidad, aumento de la pobreza, frivolidad de las élites, ausencia de estado de derecho e inseguridad. Muy poco, en cambio, se ha tomado conciencia de las malas prácticas de entonces dirigidas a erosionar los contrapesos entre el ejecutivo y los demás poderes y la propia sociedad. Presidentes panistas y priistas maniobraron para situar en la Corte Suprema de Justicia a ministros que respondieran a los intereses del titular del ejecutivo y presionaron a su vez a aquellos ministros no dispuestos a bailar en esa comparsa. Presidentes provenientes de ambos partidos maniobraron para situar al frente del máximo  órgano electoral así como del propio tribunal de justicia federal electoral a personajes atentos con los intereses del gobierno de turno. Presidentes provenientes de ambos partidos concedieron a manos llenas recursos a los medios de comunicación más importantes con el objetivo de acallar  la crítica de las plumas y voces “autónomas”.

Sin embargo, un símbolo de aquel período se mantenía relativamente en pie. En esos años un  mandatario decidió situar como eje de su gobierno la lucha frontal contra el narcotráfico, en lugar de cohabitar con él.  Pese a que la guerra contra el narcotráfico generó una violencia inusitada y  poco a poco el estado mexicano perdió la batalla mediática y también la guerra territorial, el presidente Felipe Calderón y sus seguidores siempre pudieron argumentar que no habían dado la espalda de forma irresponsable al principal flagelo que afecta la vida del país y de sus instituciones.

Ahora esa narrativa fue sepultada de forma brutal. La persona a la que el presidente Calderón confió la dirección de la guerra y a la que defendió ciegamente estaba en la nómina del cartel de Sinaloa. La guerra fue una costosa farsa.  Operó en la forma y en los frentes que el Cartel de Sinaloa decidió. Aún faltan otros detalles. ¿Cómo consiguió Genaro García Luna que su jefe máximo no se percatara del engaño en seis largos años? ¿Con quién más hubo pactos? El juicio público aclarará esas incógnitas. Pero desde ahora mismo queda en evidencia la  ausencia de valores y de aptitudes en el liderazgo que encabezó a México en el  período de alternancia democrática. La traición de Genaro García Luna y la incompetencia de Felipe Calderón terminan por eclipsar cualquier aspecto positivo de una etapa histórica que en sus inicios despertó enormes expectativas en el ciudadano promedio.

Por otra parte, la detención de Genaro García Luna al desacreditar hasta el tuétano a las fuerzas políticas vinculadas con aquella etapa, prácticamente deja a la llamada “Cuarta Transformación” sin oposición que pueda ser mínimamente escuchada. Es el tiro de gracia para esas voces críticas.  AMLO y Morena tendrán vía libre para poner en práctica su propia visión de país sin contrapesos creíbles. Esa perspectiva, no deja de entrañar un enorme riesgo. Juzgue usted, cuando los gobiernos de los partidos tradicionales (PAN y PRI) consiguieron imponer a la sociedad un proyecto de país a partir exclusivamente de su visión (2000-2018), el resultado alcanzado fue la deriva de México hacia un estado fallido. ¿Cuál amenaza penderá ahora que nuevamente dependeremos de otra visión hegemónica?

El caso de Genaro García Luna termina produciendo un doble eclipse. Ensombrece hasta la oscuridad más absoluta a la etapa de la alternancia en el poder de los partidos tradicionales que recibe una estocada mortal. Por otra, desactiva moralmente a cierto grupo de voces que sostienen una postura crítica con respecto a aspectos controvertidos del proyecto de Nación de AMLO y Morena.

Durante largo tiempo los eclipses fueron eventos naturales incomprendidos. ¿Existe la posibilidad de que ocurra lo mismo ahora?

Orestes Enrique Díaz Rodríguez

Tulum, 14 de diciembre de 2019

 

 

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

¿Adónde va América Latina?


la protesta latinoamericana

 

Después del triunfo de AMLO y Morena en México y la derrota de Cambiemos y Macri en Argentina, muchos pensaron que América Latina volvía sobre sus pasos y reiniciaba un nuevo giro hacia la izquierda. Son nostalgias de la etapa entre 1999 y 2015 donde la izquierda o la centroizquierda se convirtieron en fuerza gubernamental en los países más importantes del continente. No es hacia allí donde vamos.

Lo curioso es que tampoco la derecha y la centroderecha pueden confiar en que el nuevo ciclo político que vive Latinoamérica confirme la hegemonía que comenzaron a recobrar a partir de 2015. El ciclo de retorno de esas fuerzas políticas ha sido excepcionalmente breve y languidece. Tampoco esa es la dirección.

Entonces, ¿hacia dónde va América Latina?

En México, AMLO y Morena son catapultados al poder por el hartazgo y desencanto generalizado con la política de los gobiernos tradicionales. El votante mexicano reacciona contra la corrupción, la impunidad, la inequidad, la inseguridad y la frivolidad de la élite gobernante. ¡Basta!

En Argentina el votante en 2015 decidió poner término a 12 años de gobiernos centroizquierdistas. Recelaba de prácticas corruptas de la élite, de las maniobras de un grupo político para perpetuarse en el poder y de tasas de crecimiento económico que se desaceleraban. El respaldo lo absorbieron Mauricio Macri y Cambiemos. Sin embargo, tras cuatro años de gobierno presididos por una lógica neoliberal: menos estado y más mercado, aumento de tarifas de los servicios públicos, endeudamiento del país con actores internacionales y débil empatía con los que padecen el endurecimiento de la vida cotidiana, el votante en cierto modo volvió sobre sus pasos sustituyendo al macrismo por el neokirchnerismo.

Esas decisiones trascendentales ocurridas en México y Argentina, algunos han tratado de interpretarla como un reclamo de los pueblos contra el neoliberalismo. Sin embargo, la protesta del votante latinoamericano tiene un anclaje mucho más profundo y multifacético. Lo que ocurrió en Bolivia y en Uruguay viene a darnos la razón.

En Bolivia el estatismo con Evo Morales a la cabeza dominó a lo largo de 13 años y tuvo rendimientos: inclusión social y política para los marginados, creación de nuevas élites, elevación del nivel general de vida y estabilidad institucional. Sin embargo, en 2016 cuando fueron convocados a referéndums la mayoría de los bolivianos se negó a respaldar una nueva reelección de Evo Morales. En los comicios presidenciales de 2019 se veía venir que la derrota de Evo Morales, en una eventual segunda vuelta electoral, era por primera vez muy probable. Las cosas se salieron de su cauce natural cuando Morales intentó esquivar la voluntad popular haciendo creer a todos que se imponía en primera vuelta. La historia es conocida, estalló la crisis, Morales se vio obligado a renunciar y huir del país y en 2020 habrán nuevos comicios. Sin embargo, la intensidad de lo sucedido no debe anular la lucidez de la interpretación. ¿A favor y en contra de qué se pronunció el votante boliviano? A favor de la transparencia, de la competencia política equitativa y contra el propósito de un grupo político, cualquiera que sea su color, de convertirse en un poder hegemónico. El neoliberalismo no fue allí el reclamo, como quieren hacer ver las fuerzas revanchistas que actualmente detentan el poder, sino el estatismo sin prácticas hegemónicas.

Pasemos a Uruguay. En los últimos 15 años el país fue gobernado por el Frente Amplio que buscó un equilibrio entre sociedad y mercado. El propósito fue alcanzado entre 2005 y 2015 en los gobiernos de Tabaré Vázquez I y José Mujica. Sin embargo, algo de ese equilibrio gradualmente se afectó en el segundo mandato de Tabaré Vázquez (2015-2020). Una parte decisiva del electorado consideró que tantos años de permanencia en el poder ya no abonaba a favor del mejoramiento de las condiciones de vida del ciudadano. Definitivamente, causas grandes y visibles como en otros países de la región no se observan. Hablamos de Uruguay.  En cambio, muchos pequeños factores concluyeron por conformar una percepción desfavorable hacia el partido en el gobierno. El vínculo entre el Frente Amplio y la mayoría del electorado se debilitó.

Por último “viajemos” a Chile. Hasta hace dos meses medios y académicos se deshacían en elogios con respecto  al derrotero del país con la mayor calidad democrática de la región (Morlino) que se disponía a ingresar al selecto primer mundo (Vargas Llosa). Hoy están en shock. La protesta social tiene acorralado al gobierno de Sebastián Piñera. Después de una interpretación presidencial incorrecta que lo llevó a declarar la guerra contra sus propios ciudadanos, reculó y pidió perdón, decretó con urgencia programas sociales, propuso iniciar  trámites para una nueva constitución política y ahora proponen reducir sustancialmente los sueldos de la clase política. Aun así la protesta no cesa y la debilidad del gobierno es extrema. No se ve que el gobierno actual pueda recobrar la paz y el orden social. En Chile tanto gobiernos centroizquierdistas como derechistas han defendido el modelo de economía neoliberal heredado de la dictadura pinochetista. La protesta que tiene en permanente jaque a Piñera va precisamente contra ese modelo. ¡No más! ¿Acaso los chilenos quieren estatismo? No lo creo. Se trata de algo más multifacético que la simple elección entre dos modelos que por sí mismos son incapaces de solucionar los problemas de los chilenos y por añadidura de los latinoamericanos.

¿Qué quieren entonces los latinoamericanos? ¿Adónde va América Latina?

Los latinoamericanos no están abogando a favor de la izquierda o la derecha. No están abogando tampoco a favor o en contra del estatismo o del neoliberalismo. Los latinoamericanos simplemente quieren una clase política menos frívola y más empática con la vida cotidiana de sus ciudadanos. Los latinoamericanos quieren gobiernos más responsables, más dispuestos a escuchar y poner en práctica las demandas reales de sus electores. Los latinoamericanos no quieren gobiernos cuya preocupación central sea la de perpetuarse en el poder. Los latinoamericanos no quieren gobiernos insensibles ante el crecimiento de la inequidad social, la corrupción y el endurecimiento de la vida de los ciudadanos. Siempre han querido eso. La diferencia es que ahora ya saben cómo obrar para librarse de los gobernantes de pronunciada retórica y que jamás les cumplen. ¿Dónde lo aprendieron? ¿Quién les diseñó la hoja de ruta? ¿Quién está detrás de los niveles de movilización que exhibe el continente? Esas preguntas las contesto en la próxima entrada.

Orestes Enrique Díaz Rodríguez

Tulum 8 de diciembre de 2019

 

 

Publicado en Uncategorized | Etiquetado , , , , | Deja un comentario

Presentación del libro “Enigmas…” hecha por el Mtro. Joaquín Galindo en la FIL 2019 (texto íntegro)


Fil

NATURALEZA DE LA OBRA: El libro del Doctor Orestes Díaz es una obra de investigación cuantitativa de tipo del análisis de los Sistemas Políticos Comparados, en donde el autor se adentra cualitativamente en el complejo estudio del comportamiento electoral del votante, es decir porqué se vota a determinados candidatos de una determinada fuerza política y cuales son los motivos para que la masa de electores llegue a formar una tendencia que puede ser medida mediante un estudio cuantitativo. Esta obra esta dentro del campo de la Ciencia Política en la rama de la Política Comparada.

COMENTARIO GENERAL ACERCA DE LA ESTRUCTURA DEL LIBRO: Lo primero que hay que analizar de este libro es la forma en que ha sido planteado el desarrollo del tema: Desde la presentación el autor deja muy en claro el propósito de esta obra: Diseñar una herramienta para que los politólogos obtengan mas certidumbre en sus análisis de diagnóstico electoral y no dependan exclusivamente de los resultados de las encuestas de intención del voto.

En el primer capítulo analiza el vínculo entre la opinión pública y la popularidad presidencial, esto con la finalidad de categorizar la diferencia entre estos 2 conceptos.

En el segundo capítulo analiza el concepto clave de su estudio que es la Asociación entre popularidad presidencial y el éxito o derrota del partido en el gobierno en América Latina encontrando que en el 89.47% de los casos la popularidad del presidente en turno anticipó el éxito o la derrota del candidato oficialista.

En el tercero y cuarto capítulos analiza lo que podríamos llamar las desviaciones del sistema, que nos señalan casos en los que es alta la popularidad del presidente y aún así es derrotado el candidato oficialista y el caso contrario cuando es baja la popularidad del mandatario en turno y aún así gana el candidato oficialista bajo el partido en el gobierno. Las hipótesis de estos casos tienen que ver comúnmente con divisiones partidistas en el primer caso y en el segundo cuando la oposición al régimen es débil y no llega a emocionar al electorado que prefiere darle una nueva oportunidad al candidato oficialista.

En el quinto y último capítulo el Doctor Orestes Díaz hace una revisión de las teorías del comportamiento electoral y las compara con los hallazgos empíricos de su investigación, los cuales pueden ser tratados a fondo por el autor, pero del cual cabe destacar que en los comicios presidenciales en América Latina la popularidad presidencial anticipa de manera potente el éxito o la derrota del partido oficialista

El libro del Maestro Orestes Díaz tiene 5 grandes fortalezas:

  • La primera: El libro es una novedosa y original aportación a la Ciencia Política en nuestra Universidad y lo mete al tema del debate nacional sobre la influencia de la popularidad presidencial como predictor del éxito o la derrota de un candidato oficialista en una contienda electoral presidencial.
  • La segunda: El libro aporta nuevos conocimientos dentro de los estudios de Sistemas políticos comparados en América Latina, contiene un detallado estudio de caso de las contiendas electorales en los países seleccionados de la muestra y es también fuente de conocimientos en aspectos esenciales de la comunicación política en las campañas y comportamiento electorales del votante latinoamericano.
  • La tercera es que el libro se caracteriza porque su autor se atreve a crear tendencias con miras a construir teoría basado en el resultado de su análisis empírico, utilizando el método comparado y confrontándolo con los expertos sobre el tema.
  • La cuarta es que el autor trata de resolver y dejar establecido el enriquecimiento de las estrategias político-electorales para diagnosticar los resultados electorales en campañas en donde predomina el diagnostico mediante encuestas de seguimiento electoral a lo largo de toda la campaña. Después de este libro los estrategas de campañas electorales y analistas de éstas, deben tomar muy en cuenta los estudios comparados del contexto electoral que rodean a una elección presidencial.
  • La quinta en donde el autor confronta los resultados empíricos de sus hallazgos mediante la muestra que hace a 38 elecciones presidenciales en 7 países de América Latina y los compara con los supuestos de las teorías mas importantes sobre el comportamiento electoral obteniendo respuestas que pone a consideración de los lectores. Al final si nos atenemos a la tesis del Doctor Orestes, creo que el ejemplo del encarcelamiento de Lula Da Silva le daría la razón, ya que este político brasileño aparecía en los sondeos con una fuerte popularidad antes de ser procesado por la élite que gobierna el Brasil actualmente, de acuerdo con este razonamiento, la oligarquía opositora al ex presidente Lula tendría la certidumbre que la popularidad en este caso de un ex presidente lo podría hacer ganar una futura candidatura presidencial y la estrategia es eliminarlo legalmente antes de llegar a la campaña presidencial.
Publicado en Uncategorized | Deja un comentario