Las claves del retorno


Cualquiera se hubiera sentido satisfecho.  Ninguno de los grandes líderes comunistas lo pudo lograr. Una vez que enfermaron gravemente Lenin, Stalin y Mao jamás retornaron, se los tragó el “más allá”.

Pero “La Voz” no se contentaría sólo con el regreso. No terminaban de procesar las circunstancias los analistas y, como en los viejos tiempos, mordían los mismos señuelos con los que les sedujo durante cincuenta años: distracción, sorpresa, lenguaje encriptado y maniobras.

Ni lejanamente conserva la antigua sutileza, pero el poder de fuego de sus declaraciones llevan el sello del que dispone de un tiempo prestado.

Regresó alertando de una amenaza de hecatombe nuclear. Luego  aceptó su responsabilidad en la persecución de los homosexuales. Inmediatamente aleccionó públicamente al Jefe de un Estado árabe  y le pidió ¡comprensión de las raíces psicológicas del Sionismo!  Entonces vino su afirmación sobre el modelo del que es partero y principal beneficiario.  

La confesión es inadmisible para sus enemigos a los que  acostumbró a reaccionar desde la hiel que les provocan sus actos. Motivo de angustia para sus partidarios, seducidos con su figura como la serpiente con la música del encantador.  Ambos bandos no lo aceptan, ¡dudan! Unos y otros respiran cuando se retracta, no por yerro, ¡el rey no puede estar en posición de jaque!

¿Está en sus cabales “La Voz”? Jamás lo estuvo, perseguido siempre por sus demonios.

¿Qué busca con tanta exposición y tan escasa energía? Lo de siempre, protagonismo, reflectores y distraer la atención de los  problemas internos.

¿Y el sabor confidencial de sus declaraciones? Reflejan el impacto de la proximidad del momento final y que  ya no es  lo que fue antes, un hombre  cuyas responsabilidades de Estado engullían sus voces internas. Ahora, las últimas, están fuera de control. Es el fin de su antiguo hermetismo.

¿Es cierto lo que afirmó sobre el modelo? Totalmente. ¿Acaso la última evidencia no es definitiva?  Un país que vive aún en el siglo XX tiene como suceso principal no el crecimiento de su economía, la ampliación de los contactos, el florecimiento de las libertades y el renacimiento de sus artes sino las sospechas y actos fallidos   de un caprichoso abuelo octogenario. 

Mtro. Orestes E. Díaz Rodríguez

UDG

Septiembre 15, 2010

http://www.informador.com.mx/internacional/2010/235008/6/sindicatos-respaldan-los-recortes-de-castro.htm

 

 

   

 

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Acerca de orestesenrique

Doctor en Ciencia Política por la Universidad de Guadalajara. El tema que luego devino en mi tesis doctoral, predicción de elecciones presidenciales, fue concebido, nació, se experimentó y arrojó sus primeros resultados, justo, en este blog...
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