Ecuador: “¿De qué color es la ira?”


No imaginaba el Presidente Rafael Correa que la  consulta popular lo conduciría por caminos distintos a un escenario casi similar al que emergió después del motín policial del pasado 30 de septiembre.

La consulta perseguía que los planes del Ejecutivo recibieran un respaldo popular indiscutible que desmoralizara la resistencia que encuentran sus programas en la oposición legislativa, los medios, sectores de la sociedad y miembros del bloque oficialista.

Una victoria holgada despejaría las dudas sobre si después de cuatro años, varias elecciones y un pugilato infinito con los más diversos actores sociales, las visiones del mandatario continuaban conectándose con los anhelos de la mayoría abrumadora de los ecuatorianos.

Una encuesta realizada a boca de urna anunció que la victoria del “sí” en todas las preguntas se producía por más de veinte puntos porcentuales. De inmediato el mandatario se reunió con sus colaboradores, se mofó,  cantó, festejó y definió el triunfo como “histórico”. Hasta que  llegaron los resultados preliminares  de  la Comisión  Nacional Electoral y la euforia cedió lugar a las caras largas y la algarabía al mutismo.

Comenzó una agonía que se extendió durante los diez días que duró el conteo. El “sí” llevó la mejor parte en todas las preguntas pero  sufría por el azote de  variables “indeseables”. La diferencia era mucho más reducida de lo que se esperaba y  terminó siendo mínima en las dos preguntas torales. El “sí” sólo alcanzaba la mayoría absoluta en una interrogante y el total de  votos nulos o en blanco rozó el 12% provocando suspicacia en un sistema electoral que hasta 2008 tenía por costumbre endosarlos automáticamente al “no”.

De nuevo un escenario de lecturas contrapuestas que estimula más la duda que la acción. Voces oficiales reconocen la necesidad de una reflexión. Otras ponen el acento en la victoria. La oposición habla de una sociedad dividida y   hasta de la victoria moral del “no” si se consideran los votos inválidos como manifestaciones de desaprobación.

Mientras el artículo 106 constitucional establece que la aprobación de un asunto propuesto a referéndum  requerirá la mayoría absoluta de los votos válidos.

Por el momento el mandatario calla. ¿Maneja su frustración o alista una  retórica nueva?

Mtro. Orestes E. Díaz Rodríguez, UDG

mayo 18, 2011

www.orestesenrique.wordpress.com

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Acerca de orestesenrique

Doctor en Ciencia Política por la Universidad de Guadalajara. El tema que luego devino en mi tesis doctoral, predicción de elecciones presidenciales, fue concebido, nació, se experimentó y arrojó sus primeros resultados, justo, en este blog...
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