“El heredero”


“Raúl no puede ser el sucesor,  tiene el nivel más pobre de aprobación”, decía el mensaje anónimo que recibió el entonces embajador mexicano en La Habana, Ricardo Pascoe, al día siguiente de que Fidel Castro sufriera un desmayo  que abrió el debate sobre su sucesión.

No era el único inconveniente, a Raúl también le faltaba carisma y era percibido como más  ortodoxo que Fidel.  “Lo de Raúl es el Ejército. El sucesor debe ser Carlos Lage”,  confesó a Pascoe  Eusebio Leal, entonces miembro del  buro político del Partido Comunista. Sin embargo, llegado el traspaso definitivo, Raúl fue el elegido.

La anécdota es imprescindible recordarla  cuando se debate quién podría ser el sucesor de  Chávez. Por un lado están los funcionarios que ocupan puestos claves, integrantes del círculo exclusivo de colaboradores del mandatario.  Por otro se encuentra el hermano y  Gobernador del  Estado de Barinas,  a quien se le atribuyen los mismos rasgos que no favorecían la candidatura de Raúl Castro.

Si Hugo Chávez hubiera muerto repentinamente y como resultado los grupos de poder  hubieran exigido abrir un proceso interno  de elección democrática, Rafael Ramírez,  Nicolás Maduro y  el Vicepresidente Elías Jaua seguramente tendrían mejores opciones. Pero la supervivencia del mandatario significa que tendrá preponderancia exclusiva en la elección del sucesor y que  utilizará su ascendencia para legitimarlo.

El caudillo es reticente por naturaleza al reemplazo.  La exageración de su protagonismo y las  dimensiones de su poder lo conducen  a creer que es insustituible y  a recelar de cambios  que mermen su jurisdicción.   A él sólo lo acorralan  fuerzas biológicas.  En ese momento la pregunta que se formula  no es cuál de sus colaboradores es mejor aceptado por las bases, sino quien puede garantizar tanto la supervivencia se su legado como la seguridad y los privilegios de que goza su entorno familiar. La opción menos riesgosa termina encontrándola en el vínculo de consanguinidad.

La dependencia de Caracas con respecto a La Habana en materias claves como salud, educación y seguridad aporta un dato adicional. Conservar la excelente relación es una prioridad. Allí también Adán aventaja a sus contendientes, ¿quién diseñó los actuales vínculos? ¿Quién fue  a decir del mandatario “mi hombre en La Habana”?

Mtro. Orestes Enrique Díaz Rodríguez, UDG

Julio 15, 2011

http://www.informador.com.mx/internacional/2011/307421/6/chavez-viaja-a-cuba-a-recibir-quimioterapia.htm

www.orestesenrique.wordpress.com

 

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Acerca de orestesenrique

Doctor en Ciencia Política por la Universidad de Guadalajara. El tema que luego devino en mi tesis doctoral, predicción de elecciones presidenciales, fue concebido, nació, se experimentó y arrojó sus primeros resultados, justo, en este blog...
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