Nicaragua: Arnoldo Alemán y Daniel Ortega


Cuando  en 1996  Daniel Ortega fue derrotado por segunda ocasión consecutiva, entendió que si el Frente Sandinista de Liberación pretendía  llegar nuevamente al poder tenían que cambiar las reglas electorales.

Entonces los comicios también estaban pactados a dos vueltas, pero para emerger vencedor el  ganador debía sumar el 45% de los votos o de lo contrario enfrentar  el balotaje. En 1996 el sandinismo fue ganador indiscutido de la primera vuelta, pero en la segunda  los partidos liberal y conservador unieron fuerza y lo aventajaron.  Siendo el partido más organizado y numeroso, el sandinismo era incapaz de superar el umbral del 40 por ciento de votos en un país inclinado hacia las ofertas de derecha.

La oportunidad llegó cuando el  presidente Arnoldo Alemán (1996-2001) saqueó escandalosamente el erario y decidió al final de su mandato pactar con el FSLN reformas constitucionales. Alemán controlaba por completo la maquinaria de su partido y con las reformas repartió proporcionalmente  los cargos fundamentales del sistema judicial y electoral entre liberales y sandinistas, como garantía de conservar una cuota decisiva de poder que, entre otras cosas, impidiera que resultara procesado.

La concesión que Alemán hizo para sellar el pacto, fue aceptar el reclamo sandinista de reducir el umbral  para resultar ganador en primera vuelta hasta el 40%, e incluso hasta el 35% si la ventaja sobre el segundo puesto era mayor a cinco puntos. Pero en 2001, pese a la reforma, el sandinismo fue nuevamente derrotado aún consiguiendo un desempeño record del 42%. Dada la amenaza de retorno, el voto no sandinista se concentró en el candidato del partido liberal Enrique Bolaños vencedor con el 56%.

Lo que sobrevino después   sentó las premisas para el escenario electoral de 2006 y también de 2011. Alemán se propuso continuar ejerciendo el mando desde su curul de diputado basado en su dominio del aparato partidista. Una reelección camuflada. La reacción del Presidente Bolaños fue procesarlo por corrupción, logrando recluirlo con una condena de 20 años. No fue difícil, de 2000 dólares declarados cuando era candidato presidencial,  Alemán se había convertido en uno de los hombres más ricos de Nicaragua. Aún desde la cárcel Alemán continuó controlando la bancada liberal en el Congreso y en alianza con la del FSLN aislaron totalmente a Bolaños. El principal efecto del enfrentamiento fue que la derecha o anti sandinismo se dividió en dos bandos irreconciliable. En 2006 Ortega se imponía en primera vuelta con apenas el 38% de votos.

Mtro. Orestes E. Díaz Rodríguez, UDG

Noviembre 3,  2011

http://www.informador.com.mx/internacional/2011/335693/6/nicaragua-elige-a-su-presidente-en-medio-de-choques.htm

 

www.orestesenrique.wordpress.com

 

 

 

Acerca de orestesenrique

Doctor en Ciencia Política por la Universidad de Guadalajara. El tema que luego devino en mi tesis doctoral, predicción de elecciones presidenciales, fue concebido, nació, se experimentó y arrojó sus primeros resultados, justo, en este blog...
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