Colombia: Sueños de paz, actos de guerra


¿Es posible que una organización antisistema abandone la lucha armada para insertarse en las reglas del juego democrático? Existen antecedentes al respecto. Esa transición es consecuencia de tres condiciones: 1) Que las partes contendientes se hayan convencido de que no es posible la aniquilación material del adversario. 2) Que exista una importante corriente de opinión al interior de los bandos enfrentados y dentro de la sociedad favorable al dialogo. 3) Que se den las garantías jurídicas para que los miembros de la fuerza irregular se reinserten en la sociedad  y en su  cuerpo electoral en equidad de condiciones.

Ni antes, ni después de la muerte de “Alfonso Cano” esas son las condiciones de Colombia. Al contrario, el abatimiento de “Cano” reforzó la visión de círculos de poder de que es posible debilitar a la guerrilla hasta  obtener una capitulación incondicional. Tampoco existe dentro de la sociedad colombiana, mucho menos en el interior del gobierno, una corriente creciente que favorezca la solución política. Mientras, legislativamente se proyecta una ley que endurece las condiciones de cualquier negociación con grupos armados que, entre otras regulaciones, prevé que ningún líder guerrillero reinsertado pueda desempeñarse en la gestión pública.

Juan Manuel Santos no es un líder visceral como lo fue Álvaro Uribe. Ha hecho del pragmatismo una herramienta de liderazgo. Como ministro de defensa fue leal hasta el último acto, pero una vez instalado en Casa Nariño no dudó en atacar  excesos injustificados de la administración saliente. La otra gran prueba fue el espectacular giro que dio a las relaciones con Caracas, en una metamorfosis que lo llevó de adversario letal a buen vecino. Pero  esas importantes credenciales resultan insuficientes para dar un giro decisivo al conflicto.

Mezcla de experiencias fallidas e  intereses creados a lo largo de cincuenta años, existe la convicción devenida en tabú, de que las FARC jamás será un interlocutor creíble. Ello empuja a que cualquier concesión aunque mínima deba provenir de la contraparte. Mientras, los últimos comunicados del nuevo líder rebelde, transpiran idéntica visión respecto al estado colombiano. La gestación de acercamientos está desactivada.

No es casual que los beligerantes se atrincheren en sus reclamos,  la arriesgada operación para salvar cautivos o abortar la liberación incondicional prometida, nuevas estrategias duras,  ejecución de rehenes, minado, sabotajes y explosiones. Nada ha variado, salvo la llegada de un año nuevo para una muy vieja retórica.

Orestes E. Díaz Rodríguez

Diciembre 10, 2011

 

http://www.informador.com.mx/internacional/2011/343948/6/chocan-militares-y-farc-dos-muertos-y-tres-heridos

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Acerca de orestesenrique

Doctor en Ciencia Política por la Universidad de Guadalajara. El tema que luego devino en mi tesis doctoral, predicción de elecciones presidenciales, fue concebido, nació, se experimentó y arrojó sus primeros resultados, justo, en este blog...
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