Cuba: “diamantes para la dictadura del proletariado”


En medio de un temporal de malas noticias, augurios y rumores, hábitat del cubano de a pie desde que tiene memoria, el carguero “Ana Cecilia”, procedente de Miami, surcó el estrecho de la Florida avistó el Castillo del Morro y atracó en el puerto de La Habana.

Por instantes se quebró al menos un eslabón de la última cadena de eventos infortunados que zarandean la viga de equilibrio sobre la que realizan malabarismos diarios millones de isleños. Desde que la grave enfermedad que aqueja al Presidente venezolano, país que constituye el principal proveedor de hidrocarburos a la isla a precios blandos, puso en entredicho su continuidad los eventos negativos se han multiplicado.

La exploración petrolera en aguas profundas sólo ha tropezado con pozos secos y la renuencia de Repsol a continuar con la búsqueda. La “actualización del modelo” que persiguen las reformas se añeja sin arrojar resultados, el General octogenario ha viajado a Beijing y Hanoi con la esperanza de aprender de una vez la solución del último gran acertijo, cómo liberar las fuerzas económicas de una forma que produzcan conservando el poder. Los productos básicos desaparecieron del circuito comercial y se venden a precios inalcanzables en el mercado negro. El mensaje de las máximas sotanas ahondó la desesperanza. La nueva ley migratoria es una falsa promesa. Para colmo, estalla un brote de cólera.

Aunque el “Ana Cecilia” cubrió el trayecto de noventa millas en menos de setenta y dos horas, la verdadera travesía a través de las desconfianzas burocráticas a ambos lados del estrecho de la Florida se extendió por más de dos años.

Los obstáculos a la normalización continúan siendo fuertes, aún cuando ambas partes manifiesten la voluntad de producir una aproximación. A diferencia de los medios mundiales La Habana, en permanente lucha contra el “terrorismo mediático”, no le dio cobertura al singular arribo.

La abrumadora mayoría de los cubanos desconocen lo acontecido el pasado viernes y que estos envíos se producirán en lo adelante hasta con una frecuencia semanal. ¡La buena noticia ni siquiera ha llegado a sus destinatarios!

La apertura de la vía marítima al flujo de cargas humanitarias desde Estados Unidos a Cuba significa un abaratamiento sustancial de los costos, una posibilidad de aumentar el tamaño y la cantidad de los envíos y sobre todo un alivio a la pesada carga de los atribulados receptores.

¿Podrá extenderse la iniciativa a México, país donde vive otro grupo importante de la diáspora cubana? Quizás no esté muy lejos el día en que partan también desde Veracruz cargueros llevando su preciosa carga humanitaria a las familias isleñas, diamantes para la dictadura del proletariado.

Mtro. Orestes E. Díaz Rodríguez, UDG

Guadalajara 14 de julio, 2012

http://www.orestesenrique.wordpress.com

Acerca de orestesenrique

Doctor en Ciencia Política por la Universidad de Guadalajara. El tema que luego devino en mi tesis doctoral, predicción de elecciones presidenciales, fue concebido, nació, se experimentó y arrojó sus primeros resultados, justo, en este blog...
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2 respuestas a Cuba: “diamantes para la dictadura del proletariado”

  1. rudolp dijo:

    diamantes para la dictadura del proletariado.

    ja ! me gusto mucho tu narracion , comentario ….saludos!

    Me gusta

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