Nicaragua- Colombia: ¿Un fallo salomónico?


La reacción de Bogotá con la sentencia emitida por la CIJ en el litigio que mantenía con Managua respecto a la soberanía sobre el archipiélago San Andrés planteo interesantes interrogantes a neófitos y expertos.

¿Por qué la CIJ  reconoce que al archipiélago pertenece a Colombia pese a que se encuentra justamente frente a las costas de Nicaragua?

En ningún momento de la historia de Nicaragua, que comienza luego de la disolución de las repúblicas unidas de Centroamérica en 1838,  esta nación  tuvo la simple posesión o títulos que permitieran deducir su soberanía sobre  ese conjunto de islas y cayos.

Históricamente Nicaragua ha ejercido un escaso control sobre su litoral caribeño, debido a la dificultad de acceso a esa área  rodeada de selvas, ríos y otros obstáculos geográficos y  los escasos recursos con que han contado los gobiernos nacionales, casi siempre extremadamente débiles y corruptos.  Esa ausencia o desatención sumada al antaño interés de potencias como Inglaterra y Estados Unidos en posicionarse en el estratégico Mar Caribe,  es la responsable de numerosos litigios limítrofes en la zona  durante los siglos XIX y XX.

Oficialmente el archipiélago fue entregado por la Corona española a la jurisdicción de la capitanía de Guatemala, pero en 1803 mediante Real Cédula  la puso bajo jurisdicción colombiana. En 1822 los pobladores de la islas decidieron acogerse a la Constitución de Cúcuta y declararse neogranadinos, es decir, ciudadanos de Nueva Granada, el nombre que entonces tenía Colombia.

No hay que olvidar que en aquel momento Panamá formaba parte de Nueva Granada, por lo que la distancia de las islas con respecto al país del que decidió formar parte era mucho menor que la de hoy. Esa distancia creció a partir de 1903 cuando Panamá, impulsado por las motivaciones geopolíticas de Estados Unidos, se desmembró de Colombia, convirtiéndose en república independiente.

En definitiva, ninguna evidencia documental, título o posesión probaba la pertenencia del archipiélago a Nicaragua,  lo contrario de lo que ocurre con Colombia. De ahí que la Corte en 2007 rechazara la pretensión de Managua de 2001.

Sin embargo, la Corte se pronunció sobre la titularidad del archipiélago en dos sentencias diferentes, 2007 y 2012, ¿por qué?

En 2007 la Corte reconoció la soberanía de Colombia sobre las islas más importantes del archipiélago, San Andrés, Providencia y Santa Catalina amparada en la existencia, entre otros títulos ya mencionados, del Tratado Esguerra-Bárcenas- firmado entre Colombia y Nicaragua en 1928.  Este Tratado  Managua no lo reconoce alegando que en esa época el país estaba invadido por Estados Unidos. El tribunal desestimó el alegato nicaragüense, pero al mismo tiempo la Corte señaló que el Tratado no esclarecía la pertenencia de otros cayos del archipiélago como Roncador, Serrana y Quita sueños, pues en 1928, al momento de la firma del tratado Esguerra- Bárcenas, los promontorios estaban en disputa entre Estados Unidos y Colombia.  Tampoco establecía límites marítimos entre las dos naciones en la zona. Esa situación llevó  a que ambos países se sometieran nuevamente a la jurisdicción de la Corte, en un nuevo proceso que abarcó desde 2007 hasta 2012.

En la sentencia de 2012,  la Corte dictaminó que la soberanía del  archipiélago en su conjunto corresponde a Colombia dada su prolongada actuación a título de soberano sobre esas formaciones, pero el mismo principio no es válido para definir la delimitación marítima que terminó por favorecer a Nicaragua. Se ha señalado el fallo como salomónico, ¿es fundada la apreciación?

Hasta ese momento Colombia había disfrutado de una frontera marítima extensa en el Mar Caribe, frente al litoral caribeño nicaragüense, asociada con la posesión del archipiélago. Pero esos límites marítimos jamás habían sido recogidos en tratado alguno, por lo que eran resultado, en el mejor de los casos, de una interpretación muy conveniente realizada por las autoridades colombianas o de una costumbre facilitada  por la proverbial ausencia de Managua en la zona.

Al trazar los nuevos límites marítimos la Corte se auxilió de varios instrumentos, derecho aplicable, zona marítima pertinente, línea media provisoria, resultado equitativo y resultado proporcional. Sólo para dar una idea de este complejo asunto, conviene señalar que las costas de Nicaragua en la zona tiene una extensión de 531 km, mientras la de su contraparte que es la suma de todas las costas de sus islas y archipiélagos alcanza sólo 65 km. Siendo mucho mayor la extensión de la costa continental nicaragüense  con respecto a la extensión de la costa del conjunto del archipiélago bajo bandera colombiana, Managua resultó favorecida al reconocerse su soberanía marítima sobre un área mucho mayor a la que tradicionalmente disfrutaba.

Por otra parte, la Corte tomó en cuenta que algunas de las posesiones colombianas son prácticamente arrecifes o cayos de muy reducido tamaño. A esas afloraciones, el tribunal no les concede una soberanía marítima más allá de las 12 millas náuticas. El resultado final no es sólo que amplía la zona marítima bajo jurisdicción de Managua en el Mar Caribe sino que pasa a sus manos áreas que tradicionalmente se encontraban bajo el control de Bogotá. Y esa es, precisamente, la situación que lleva al gobierno colombiano ha manifestar primero su desacuerdo con la decisión de La Haya, a calificar de salomónica la sentencia, y luego a comenzar su tramitación de salida del tratado donde reconoce la jurisdicción del alto tribunal de Naciones Unidas para resolver por vía pacífica controversias con otros estados.

¿Es sostenible la posición colombiana de no acatar el fallo?

Aunque Colombia aún no acata el fallo, es cuestión de tiempo que esto ocurra. Un desafío a la sentencia entraña un enfrentamiento con el sistema de las naciones unidas, especialmente con el Consejo de Seguridad, y lo más importante, la pérdida de credibilidad del país como transgresor de los compromisos internacionales que asume. Colombia, un estado que busca acrecentar su papel en Sudamérica y que ha convocado desesperadamente el respaldo de la comunidad internacional en su lucha contra el narcotráfico y la insurgencia guerrillera, corre el riesgo de convertirse en un paria internacional. Es un costo excesivamente alto para considerar seriamente afrontarlo.

El gobierno de Colombia mantiene en la actualidad diálogos de paz con la guerrilla. Ambas partes buscan alcanzar un acuerdo para poner fin al dilatado conflicto interno. Una negativa a reconocer el fallo de La Haya debilitaría aún más la confianza en que el estado colombiano es capaz de cumplir con los compromisos que asume y debilitaría las bases de cualquier aproximación que se acuerde en las negociaciones de paz de La Habana.

 

Nota importante: En este post donde es decisivo el peso de los detalles técnico-jurídicos debí citar las valiosas fuentes de las que me valí para realizar mi análisis, con independencia de que en 2012 mi idea de lo que constituye un blog era completamente diferente a la actual. Lamentablemente, con el tiempo perdí las referencias utilizadas lo que no impide que reconozca que este artículo no se puede considerar de mi autoría, como si lo son el resto de los que aparecen firmados en este blog por mí. Una disculpa. Orestes Enrique Díaz Rodríguez (Octubre 11, 2018).

Diciembre 5, 2012

Anuncios

Acerca de orestesenrique

Doctor en Ciencia Política por la Universidad de Guadalajara. El tema que luego devino en mi tesis doctoral, predicción de elecciones presidenciales, fue concebido, nació, se experimentó y arrojó sus primeros resultados, justo, en este blog...
Esta entrada fue publicada en Uncategorized y etiquetada , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s