La sucesión es una revolución de bajo perfil


Chávez preocupado

Cuando los más crédulos y supersticiosos esperaban el fin del mundo supuestamente revelado por los mayas, en realidad a lo que asistimos es a un evento más particular y mundano,  la finalización de la primera etapa del  dominio chavista del escenario venezolano  (1999-2012), signada por el secuestro por parte de la personalidad del caudillo de todos los ámbitos de la actividad humana en el país.

Atrás quedan meses de interminables rumores. Una vez más a la biología corresponde el crédito de impulsar definitivamente el acceso a una información celosamente restringida, la salud del mandatario. El propio Presidente se ha encargado de reconocer  los dos hechos que ponen fin a cualquier especulación, su estado de salud es muy grave y el sucesor elegido es Nicolás Maduro.

La respuesta institucional a lo que viene la recoge la Constitución. Habrá nuevamente elecciones presidenciales en un lapso de treinta días, tanto si el mandatario no puede tomar posesión el 10 de enero, o si pudiendo completar ese trámite, la presidencia quedara abandonada posteriormente por muerte, enfermedad o renuncia. Lo único que varía es quien ocupa la presidencia interina hasta que los nuevos comicios arrojen un ganador, Diosdado Cabello en el primer caso, Nicolás Maduro en el segundo.

Lo que no recoge la Ley Fundamental es el impacto que tendrá en el chavismo a nivel nacional e internacional la desaparición física de su líder.

Finalmente el esfuerzo del mandatario enfermo ha rendido sus frutos. De tener lugar nuevas elecciones, tendrán como trasfondo el inobjetable triunfo del pasado 7 de Octubre por más de 10 puntos, que aclara cuál es la fuerza política que aún domina las preferencias del votante. Apenas han transcurrido dos meses desde entonces, por lo que el efecto luna de miel que suele acompañar al vencedor deberá verse potenciado por la mística de la desaparición física o la inhabilitación del comandante.

Pero arriba una nueva etapa en la que necesariamente  los principales conceptos serán revisados. Menguarán la mayoría de las especificidades que la personalidad del líder trasmitía al movimiento. La sucesión es una revolución de bajo perfil. De eso trata la etapa que llega.

 Orestes E. Díaz Rodríguez

9 de diciembre de 2012

 

http://www.orestesenrique.wordpress.com

 

 

Anuncios

Acerca de orestesenrique

Doctor en Ciencia Política por la Universidad de Guadalajara. El tema que luego devino en mi tesis doctoral, predicción de elecciones presidenciales, fue concebido, nació, se experimentó y arrojó sus primeros resultados, justo, en este blog...
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s