“Los conspiradores”


los conspiradores

 

 

Cuando la semana pasada el diario español ABC aseguró que el presidente Hugo Chávez estaba postrado en su lecho de convaleciente, sin voz y que la renuncia era decisión tomada, el anuncio encontró inmediato eco.  El mensaje era conciso “Chávez, no puede volver”.

La Habana fue puesta a la defensiva. Si no desmentía con urgencia estaría confirmando que todo había sido un torpe montaje para darle tiempo al fortalecimiento de Nicolás Maduro.  Existía la obligación de ofrecer una “prueba de vida”.

Pero pocas horas después del anuncio de ABC el mundo fue sorprendido por otro mensaje que requirió la atención, Benedicto XVI, el papa teólogo, renunciaba. La situación de Chávez momentáneamente pasó a un segundo plano. Ganaban tiempo.

72 horas después ya estaban listos. Se había accionado un nuevo plan. Las pruebas exigidas fueron dadas. Por primera vez en casi setenta días el mundo pudo ver al convaleciente. Entonces pasó lastimosamente inadvertido que las evidencias ofrecidas no desmentían rotundamente la información suministrada por ABC, el enfermo estaba sonriente pero acostado y hasta oficialmente se reconoció que continuaba padeciendo de un problema respiratorio que le impedía comunicarse oralmente. El mensaje contenido en las pruebas de vida parecía diáfano, “Chávez, esta vivo, pero aún no puede retornar”.

Era justamente la percepción que La Habana buscaba imponer, para retomar la iniciativa. Entonces, cuando menos se espera el regreso, el presidente retorna a Caracas. Otra vez, la conmoción, la sorpresa, el shock, la euforia,  justamente el ambiente propicio para que el comandante pueda tomar protesta rápidamente ante que sus opositores reaccionen con una ofensiva de cuestionamientos y objeciones acerca del verdadero estado de salud  del mandatario.

Durante la ceremonia podrían darse también  otras sorpresas que claramente beneficiarán el objetivo oficialista. Lo que se olvida con demasiada frecuencia es que cuando se trata con La Habana se trata, ante todo, con individuos que no sólo llevan más de sesenta años conspirando sino que han convertido ese ejercicio en actividad predilecta, en modo de vida.

Orestes E. Díaz Rodríguez

Febrero 18, 2013

http://www.orestesenrique.wordpress.com

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Acerca de orestesenrique

Doctor en Ciencia Política por la Universidad de Guadalajara. El tema que luego devino en mi tesis doctoral, predicción de elecciones presidenciales, fue concebido, nació, se experimentó y arrojó sus primeros resultados, justo, en este blog...
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