América Latina: “Motores de la hegemonía”


LA HEGEMONIA

Aunque los resultados oficiales de los comicios legislativos ecuatorianos no están listos, varias fuentes apuntan a que se ha producido un fenómeno inesperado. El oficialismo habría acumulado más de 2/3 del total de las bancadas, lo que le daría facultad incluso para cambiar la Constitución.

No es fácil en condiciones de competencia electoral trasparente y libre, menos aún en un sistema de partidos multipartidista, que una fuerza política alcance la hegemonía. Se trata además de una situación que no es  favorable para la democracia.

Pero en los últimos años en América Latina el hecho se ha repetido en al menos cinco países, Brasil, Colombia, Nicaragua, Bolivia y ahora Ecuador.  En los países mencionados el oficialismo ha sido beneficiado con la hegemonía,  controla más del 66% de las bancadas legislativas. ¿Cómo ha sido posible ese resultado, cuando lo más natural para el presidencialismo es que  produzca gobiernos divididos o a lo sumo el presidente cuente con un contingente legislativo, como ocurre en la mayoría de los demás países?

En realidad la lista de partidos hegemónicos es menor. Brasil y Colombia, por ejemplo, deben ser excluidos. Allí el oficialismo está formado no por una sola fuerza política, sino por  una gigantesca coalición de partidos con las que hay que consensuar las decisiones y las políticas y que pueden actuar como jugadores internos con veto. La pregunta adecuada para esos países es cómo lograron armar semejantes coaliciones y conservarla a lo largo del ejercicio de gobierno.

Por su parte Nicaragua no cumple con el requisito de trasparencia y elecciones libres. Allí están en entredicho por prácticas fraudulentas tanto los resultados electorales de las elecciones municipales de 2008 como lo de las presidenciales de 2011.

Nuestra lista se ha reducido por consiguiente a dos naciones, Bolivia y Ecuador. ¿Qué factores facilitaron que tanto el MAS de Evo Morales como Alianza País de Rafael Correa consiguieran un desempeño como el que analizamos?

Pudieran ser los siguientes:

Ambos países están envueltos en un proceso profundo de transformaciones percibido como favorable por la población, mientras el crecimiento económico ha logrado vincularse con el mejoramiento de las condiciones de vida.

Los partidos tradicionales están en crisis y divididos, mientras el partido oficialista es una fuerza disciplinada y cohesionada.

Las elecciones presidenciales y legislativas se efectúan de forma simultánea lo que favorece el efecto arrastre del candidato presidencial oficialista.

En ambos países se introdujeron modificaciones en el mecanismo electoral que tienden a favorecer al partido oficialista.

En ambos países fue quebrado el monopolio privado sobre los medios a favor del Estado, que se erigió como polo rector de esa área.

Si los mencionados son los motores actuales de la hegemonía partidista  preguntémonos entonces ¿por qué el PSUV y el presidente Chávez perdieron dicha condición en las elecciones legislativas de 2011, aún cuando es conocido que modificaron a su favor el mecanismo electoral introduciendo prácticas de Gerrymandering y la fortaleza mediática del estado es abrumadora?

Las razones son las siguientes, en Venezuela las elecciones legislativas no se producen de forma simultánea con la elección presidencial, con lo que se debilita el efecto arrastre que puede aportar la presencia de Hugo Chávez en la boleta. En Venezuela además las elecciones legislativas tienen lugar al final del mandato presidencial,  o sea en el mayor momento de desgaste del oficialismo. Por último, en Venezuela la oposición fue a los comicios de forma unida, dejando atrás las divisiones que arrastraba.

Queda aún una cuestión por abordar. Hasta hace unos días se manejaba que la presidenta Cristina Fernández esperaría por el resultado de los comicios legislativos para intentar modificar la Constitución y poder presentarse a una segunda reelección. ¿Tiene el partido de  Cristina Fernández posibilidades de lograr la hegemonía en los próximos comicios legislativos?

De ninguna manera. Aunque en Argentina se hicieron modificaciones a la ley electoral que podrían favorecer al oficialismo, como fue habilitar el voto a partir de los 16 años, existe un grupo de condiciones que no se cumplen. El partido justicialista en el poder se encuentra desde hace tiempo fraccionado, el país no está inmerso en un proceso de cambios que haya conducido decisivamente a vincular el crecimiento con el desarrollo social y las elecciones legislativas tienen lugar a mitad de período con la consiguiente debilidad del efecto arrastre.

 Orestes E. Díaz Rodríguez

Marzo 4, 2013

http://www.orestesenrique.wordpress.com

Anuncios

Acerca de orestesenrique

Doctor en Ciencia Política por la Universidad de Guadalajara. El tema que luego devino en mi tesis doctoral, predicción de elecciones presidenciales, fue concebido, nació, se experimentó y arrojó sus primeros resultados, justo, en este blog...
Esta entrada fue publicada en Uncategorized y etiquetada , , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s