Argentina: “¿Cenizas del paraíso?”


cenizas del paraíso

 

Una doble expectativa despertaron las elecciones  intermedias que se celebraron el 27 de Octubre en Argentina: ¿Perdería el gobierno de Cristina Fernández el control de las cámaras legislativas imposibilitándole en los dos años que restan del mandato generar   políticas públicas que llevaran su sello? ¿O acaso el resultado electoral también develaría el inicio del fin del ciclo kirchnerista en el poder?

Ninguna de las variables se despejó de forma clara o contundente a favor de las visiones opositoras, pese a que el oficialismo fue derrotado categóricamente en cinco de los distritos electorales más importantes y la votación total alcanzada refleja una disminución en un 22% con relación a lo conseguido en la elección presidencial de 2011.

De mucho peor desempeño  que la actual significó para el oficialismo la elección legislativa intermedia en 2009. Entonces perdió el control de las cámaras legislativas y  en la votación total apenas superó los 5 millones de votos para un decepcionante 26,55%. Aun así, para 2011 estaba recuperado, ganando abrumadoramente las presidenciales y legislativas.  En la elección del pasado domingo, no sólo conservó la mayoría absoluta en ambas cámaras, sino que a nivel nacional recibió el respaldo de 7 millones y medio de votantes (32,17%).

En modo alguno significa que su liderazgo es indiscutido. Todo lo contrario. Como en el caso de  la oposición, también la incertidumbre es el rasgo predominante en su futuro inmediato.

En 2009 el oficialismo perdió en la  provincia clave de Buenos Aires por dos puntos y esta vez por más de 13, pero lo más importante es que en Sergio Massa, ex delfín de los Kirchner y ganador del distrito electoral decisivo del país, la oposición cuenta por primera vez con un liderazgo que puede estimular un flujo de deserciones desde las filas oficialistas.

Con vistas a las presidenciales de 2015 el kirchnerismo aún depende de sí mismo, en primer lugar, debido a que actúa como una fuerza cohesionada mientras sus adversarios tienen un problema de acción  colectiva. Los egos y ambiciones de sus líderes hasta ahora impidieron que presentaran un frente único. No hay indicios de que esta situación pueda variar, a no ser que alguno de sus presidenciables, Macri, Massa, Cobos o Binner, logren llegar a una eventual segunda vuelta contra un candidato oficialista.

La estrategia kirchnerista  en los próximos dos años precisamente consistirá en evitar a toda costa ese escenario. Con la fórmula de mayoría relativa especial que rige el desenlace de la elección presidencial, si su candidato supera el umbral del 40% con  10 puntos de ventaja sobre su más cercano adversario, bastará para conservar el poder.

El problema es que el oficialismo no tiene aún un sustituto con capacidad de heredar íntegramente el respaldo que tiene Cristina y  es temprano para saber si la propia Presidenta tendrá un proceso recuperatorio que le permita dirigir activamente la sucesión y evitar un vacío de poder en sus filas.

El “paraíso” no quedó sumergido por las cenizas, tampoco se encuentra despejado el escenario del 2015.

Orestes E. Díaz Rodríguez

Octubre 28 de 2013, México

 

 

 

Anuncios

Acerca de orestesenrique

Doctor en Ciencia Política por la Universidad de Guadalajara. El tema que luego devino en mi tesis doctoral, predicción de elecciones presidenciales, fue concebido, nació, se experimentó y arrojó sus primeros resultados, justo, en este blog...
Esta entrada fue publicada en Uncategorized y etiquetada , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s