“De la congeladora al microwave”. ¿Por qué Obama cambió la política de EE.UU con Cuba, justamente ahora?


REBELDE

La noticia de que el Presidente de Estados Unidos Barack Obama decidió adentrarse en una etapa de normalización de las relaciones con Cuba, quebrando una inercia de cincuenta y tres años de “desencuentros”, ha significado el hecho más sobresaliente de 2014, la clausura casi definitiva, luego de veintitrés años de espera, de un capítulo inconcluso de la guerra fría, y además, el acontecimiento de mayor impacto en la sociedad isleña desde que en 1991 se supo que el PCUS, el partido de Lenin, había sido ilegalizado y que la URSS se desintegraba.
Ni siquiera el alejamiento por enfermedad de Fidel Castro de las riendas de la conducción del estado en 2006, tuvo un efecto comparable. Quizás porque fue un proceso lento, que se extendió durante dos largos años, facilitando la asimilación de la asunción de un sucesor cuyo nombramiento era una “crónica anunciada”.
Muchas preguntas están en el aire, de hecho, más preguntas que respuestas. Pero para que este análisis pueda arribar a puerto seguro concentrémonos sólo en aclarar una: ¿Cómo pudo suceder esto? ¿Cuál fue la pieza clave para que se produjera este brusco giro, justamente ahora?
Ha sido una sorpresa global. Aunque algunos han señalado después del suceso que hubo indicios que apuntaban en esta dirección, lo que es completamente cierto es que nadie fue capaz de predecir el actual giro. Demuestra, entre otras cosas, el enorme margen de maniobra que tiene el poder ejecutivo, y especialmente que tanto Washington como La Habana, fueron capaces de hermetizar el acercamiento evitando la más leve filtración.
Pero regresando a nuestra pregunta, se podrá argumentar que la aproximación se venía venir porque la negociación y el acercamiento están en el ADN político de Barack Obama, o porque La Habana en los últimos cinco años ha dado pasos de flexibilización como la nueva ley migratoria, etc. Incluso se podrá señalar que la coincidencia con el papado de Francisco, mediador confiable, ha sido determinante o que incluso la política del bloqueo no pudo alcanzar su propósito. Seguramente todos esos factores desempeñaron un papel, pero al mismo tiempo ninguno puede finalmente explicar por sí solo, ni tampoco en conjunto, de manera incuestionable, por qué el viraje de la política estadounidense se produce justamente en este momento. Es decir, ¿por qué ahora?
El punto que defiendo es el siguiente. Más allá de las buenas intenciones de Obama, de ciertos cambios internos impulsados por La Habana, de la venerable influencia del Papa y del descrédito del bloqueo, el giro es, ante todo, consecuencia estricta de la dinámica interna de la política norteamericana.
El pasado mes en las elecciones de noviembre los republicanos, que ya dominaban la cámara de representantes, asumieron también el control de la cámara de senadores, con lo cual cerraron el cerco a la presidencia de Barack Obama. En tono triunfal los republicanos no se escondieron para anunciar que el propósito siguiente era neutralizar al Presidente, atarlo de pies y manos en los 24 meses que le quedan de gestión.
Pero Obama tenía un compromiso incumplido con el electorado y vital para las aspiraciones de los demócratas en las presidenciales de 2016: regularizar la situación migratoria a través de una reforma integral. Así que  a través del decreto ejecutivo cambió unipersonalmente el statu quo en esa área, ante la impotencia de los republicanos que siempre torpedearon la iniciativa en la cámara baja. La reacción fue clara, en enero, cuando asumieran el control del Congreso atacarían al Presidente con todos los medios al alcance, esto es, denegación de fondos, no aprobación del presupuesto necesario para que funcione el gobierno federal, echar abajo la casi única gran reforma de Obama, la sanitaria, e incluso impulsar, apoyados en su mayoría, hasta un juicio político del mandatario. En otras palabras, ¡la guerra!
¿Qué puede hacer un presidente debilitado por la falta de apoyo en las cámaras legislativas ante semejante amenaza? ¿Cómo puede obligar a los beligerantes a volver a sentarse a negociar sensatamente?
La respuesta es una: mostrándoles cuanto antes el puño, quiere decir, mostrándoles que pese a la situación adversa, no está vencido y desde su condición de ejecutivo puede ocasionarles daños graves si insisten en ir hacia un enfrentamiento. Y para despejar dudas les ha propinado el primer golpe en una dirección que no esperaban, cambiando de la noche a la mañana el statu quo con Cuba, una política que especialmente los republicanos habían defendido con las uñas durante 53 largos años y que ha comenzado a ser casi historia.
Los que aún tengan dudas sobre mi interpretación, no se pierdan las declaraciones que dio un referente del Partido republicano, Marco Rubio, pocos minutos después de enterarse. Estaba tan visiblemente desencajado, tan desorientado como un estudiante que no se prepara para la clase y a quien el profesor dirige directamente la primera pregunta.
Una cosa es segura. En Enero de 2015, los republicanos serán mucho más prudentes en su propósito de asfixiar a Obama. Difícilmente olvidarán  la calidez del regalo navideño que les hizo el Presidente.

Orestes Enrique Díaz Rodríguez

Tulum

18 de diciembre 2014

* En un inicio escribí microway, cuando lo correcto y lo que da sentido al título  es microwave. Muchas gracias Rafael.

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Acerca de orestesenrique

Doctor en Ciencia Política por la Universidad de Guadalajara. El tema que luego devino en mi tesis doctoral, predicción de elecciones presidenciales, fue concebido, nació, se experimentó y arrojó sus primeros resultados, justo, en este blog...
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4 respuestas a “De la congeladora al microwave”. ¿Por qué Obama cambió la política de EE.UU con Cuba, justamente ahora?

  1. Cesar Rodriguez dijo:

    Interesante mi estimado profesor. Pero creo que es solo una parte de la historia. Con la entrevista que escuché esta mañana a Guillermo Fariñas, faltan muchas cosas por ver en los próximos meses, la ruta crítica; sobre todo con el cuello de botella que tienen ambos líderes, la Ley Helms-Burton que difícilmente los ahora republicanos sorprendidos sean capaces de derogarla en el congreso. Aquí la Habana tendrá que hacer muchas cosas para “enamorar” a los republicanos, de lo contrario solo quedarán sendas embajadas con algunos derechos para Cuba y los cubanos pero sin mayores resultados… como una autopista a medio terminar.

    Un abrazo y saludo

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    • Estimado César, buenos días, la pregunta que respondo en mi análisis es sólo una, por qué cambió, justamente ahora la política norteamericana? Lo que tu comentas tienes que ver con otras preguntas, como por ejemplo, ¿será posible en lo adelante profundizar el cambio en la política con Cuba, con los republicanos controlando las dos cámaras?, o ¿Va a cambiar Cuba? Esas otras preguntas merecen otros análisis. No crees? Feliz navidad amigo. Tengo la impresión que voy a seguir en 2015 compulsandote a polemizar con mis escritos. Es buena noticia! Saludos

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  2. Mario Rodríguez Pantoja dijo:

    Me ha encantado la lectura de este texto. Lo he disfrutado de verdad. Gracias, Orestes.

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  3. Estimado Mario, el hombre poste en nuestro pujante equipo de polo acuático de la facultad de Filosofía de la Universidad de La Habana, capaz de leer la Etica de Spinoza a los 17 años y al mismo tiempo correr doscientos metros para alcanzar a tomar jugo en la Casa de la FEU, muchas gracias. Un abrazo.

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