“Donald Trump, the revenant”


the-revenant

 

¿Cuándo fue la última vez que  leyó una noticia favorable sobre la campaña de Hillary Clinton?

Fue el 1 de septiembre, entonces se supo que la campaña de Clinton había recaudado en el mes de agosto  141 millones de dólares, superando los 90 recaudados del mes de julio y aventajando en este importante aspecto a Donald Trump. Pero obviando esa fecha, tendríamos que remontarnos hasta el lejano 28 de julio, cuando  Clinton cerró la convención demócrata después de recibir el  respaldo político  de Bernie Sanders, del  matrimonio Obama y del magnate Michael Bloomberg.

Desde entonces  llovió mucho y no a favor precisamente de Hillary. Sólo la integración de los sucesos logra darnos un panorama y una tendencia. Intentaré ofrecer una cosa y la otra con apoyo de una breve retrospectiva.

En agosto, Donald Trump hizo  las paces con dos pesos pesados republicanos, Paul Ryan y John McCaín respaldándolos en sus respectivas campañas de reelección y sorpresivamente es invitado por el Presidente de México Enrique Peña Nieto. Luego de la visita salen a relucir  importantes diferencias, pero el hecho innegable es que Trump fue recibido por el mandatario de una nación contra la que ha tenido un lenguaje particularmente ofensivo, descalificador y burlón. El desenfrenado  Trump tuvo oportunidad de demostrar que puede comportarse como hombre de estado, y que llegado el caso,   los demás jefes de estado y de  gobierno podrían también   estar dispuestos a pasar por alto sus diatribas y bravuconadas.

Pero es septiembre el mes donde está concretando su segundo aire. El día 10 Hillary Clinton llama “deplorables” a la mitad de los seguidores de Donald Trump. “La mitad de los seguidores de Trump-dijo-  se podría meter en lo que yo llamo la cesta de los deplorables, ¿verdad? Los racistas, sexistas, homófobos, xenófobos e islamófobos”. La candidata inmediatamente salió a ofrecer disculpas por su infortunada declaración… Un día después, Clinton se desploma en la ceremonia de recordación del 11-S fortaleciendo las teorías acerca de que su estado de salud es precario, no idóneo para un Jefe de Estado, y de  que no puede esperarse de la ex senadora una postura trasparente pues en situaciones críticas  es dada a ocultar información a la opinión pública. El 17, estalla un artefacto en Manhattan que hiere a 29 personas y cuyo autor es de origen afgano reforzando los temores y la tesis defendida por Trump de que es una amenaza para la seguridad de Estados Unidos la política de  puertas abiertas con relación a los migrantes y refugiados del mundo árabe. El 18, los berlineses castigan en las urnas la política migratoria de Angela Merkel, la debacle se une a otras sufridas en los últimos meses que muestran la insatisfacción del ciudadano con la política gubernamental de refugiados. En pocas palabras, el elector alemán, así como ya lo había hecho el de Reino Unido durante el “Brexit”, vota apoyando la lógica que defiende Donald Trump. El 23, Ted Cruz, el archienemigo de Trump, anuncia que votará por el magnate, cambiando la posición que defendió en la pasada convención y evidenciando que se están cerrando brechas entre el candidato y la cúpula partidaria.  Por último, Barack Obama veta una ley que permitiría denunciar a Arabia Saudí por el 11-S. La ley es resultado de un trabajo conjunto de legisladores republicanos y demócratas que intuyen que resulta muy atractiva para el ciudadano promedio.  Hillary Clinton tendrá que decidir si apoya o se opone al veto de Obama y cualquiera de las dos decisiones tiende también a afectar su campaña. Si apoyara a Obama, daría la espalda al votante, y si decidiera no respaldar el veto, introduciría un elemento de fricción en la importante relación que debe mantenerse entre mandatario en funciones y candidato presidencial del partido en el poder.

Trump ha tomado un segundo aire. Está de vuelta. Renació.  La pregunta es, si la elección fuera hoy, ¿usted está seguro que va a perder? Yo tampoco.

Orestes E. Díaz Rodríguez

Tulum 23 de septiembre de 2016

 

 

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Acerca de orestesenrique

Doctor en Ciencia Política por la Universidad de Guadalajara. El tema que luego devino en mi tesis doctoral, predicción de elecciones presidenciales, fue concebido, nació, se experimentó y arrojó sus primeros resultados, justo, en este blog...
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