“Centinela”: Clinton vs. Trump. Crónica de un final no anunciado.


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El modelo de predicción electoral “Centinela”, tal y como ha sido  aplicado a la presente elección tiene, cuando menos, tres falencias de las que soy consciente: 1) No conozco en la profundidad que quisiera a Estados Unidos; 2) He estado procesando grandes volúmenes de información casi a solas, sin un compañero o equipo que hiciera el debido contrapeso en las ponderaciones chicas y grandes; 3) Siempre y ahora he deseado fervientemente que gane Hillary Clinton, un triunfo de Donald Trump lo considero un desastre de magnitudes incalculable que afectará gravemente nuestra forma de vida. He tratado de ser imparcial, pero no puedo asegurar que lo he sido. Solo aspiro a que mi inclinación no haya generado un error de cálculo mayor al margen de 2% que declaro como límite.

Pero también hay fortalezas. No es mi primera vez. Los que me han seguido saben que acumulo en la ruta más de cuatro años y en la mochila  casi una docena de procesos electorales. Así que a fuerza de estrellarme algunas habilidades y sensibilidades debo haber desarrollado. Por otra parte,  “Centinela” es la forma más acabada de la idea que he puesto en práctica otras veces, un modelo que controla las más importantes variables explicativas y que es capaz de convertir sus ponderaciones en magnitudes numéricas que manifiestan las posibilidades que un candidato electoral tiene en un momento dado de alzarse con la victoria.

La elección guardó para la última semana todas las emociones. El principal dato es que a partir del martes 1 de noviembre los medios de forma casi homogénea detectaron un movimiento ascendente favorable a Donald Trump. Un día antes, el lunes 31 de Octubre, el pronóstico de “Centinela” destacaba que la diferencia entre los candidatos se había reducido a 3 puntos porcentuales (Ver: “Centinela”: Clinton 51.5% de probabilidades de ganar, Trump 48.5%, 2016, archivos).

En un primer momento, erróneamente, se asoció el movimiento favorable a Trump como resultado de la decisión del Director del FBI,  James Comey, de reabrir el caso de los emails de Clinton, pero luego algunas fuentes  entendieron correctamente que la dinámica se produjo antes de la decisión al más alto nivel del FBI. Sin embargo, nadie explicó,  los orígenes de ese cambio de humor en los votantes.

En “Centinela” nos pareció sumamente importante definir qué fue en concreto lo que proyectó, más o menos de forma sostenida, la campaña de Trump antes de darse a conocer la decisión de James Comey. De no aclararse ese punto, significaba que podríamos no estar leyendo apropiadamente la dinámica del comportamiento electoral en esta  etapa  y, por consiguiente, nuestras posibilidades de visualizar el desenlace final disminuyen.

Así que volvimos a revisar minuciosamente nuestra bitácora, los pronósticos de “Centinela” los días 14, 21 y 31 de Octubre. La revisión arrojó alguna luz. Resulta que son tres hechos los que se combinaron para reimpulsar la campaña de Donald Trump: 1) A mediados de Octubre los más importantes medios norteños anunciaron oficialmente su alineamiento incondicional a la campaña de Hillary Clinton, un hecho probablemente sin precedentes, pues bien, la reacción natural ante esa extendida parcialidad no se hizo esperar; 2) Donald Trump pidió disculpas por  el comportamiento misógino que exhibe el video de 2005. Trump reconoció que se había equivocado, esto es un punto de inflexión en su campaña, hasta ese momento el magnate jamás reconoció error alguno. Es posible que ningún partidario demócrata tomara en serio el acto, pero importantes segmentos de republicanos descontentos con los dichos ofensivos de su candidato sí lo estaban esperando. Con ese gesto, Trump repescó a segmentos de votantes, seguramente republicanos distanciados, que estaban necesitados de que el empresario mostrara algún rasgo de autocrítica y humildad; 3) La secretaría de salud anunció que las primas del Obamacare crecerían en 2017 confirmando que el programa más importante del mandatario actual constituye una gravosa carga financiera. ¡No hacía falta más! Así fue como se gestó la bola de nieve trumpiana que ha puesto la campaña al rojo vivo. Para colmo, mientras rodaba se encontró accidentalmente con los vientos favorables que soplaban desde las oficinas centrales del FBI. ¡La tormenta perfecta!

La pregunta es si con eso le alcanza o no a  Donald Trump para ganar el voto popular. Intentaremos responderla en nuestro informe o pronóstico final, mañana lunes 7 de noviembre.

Aprovecho para dar las gracias a Astrid Díaz Rodríguez quien ha colaborado con este trabajo confirmando en fuentes fiables que Donald Trump obtuvo 14 millones de votos en las primarias, nada menos que 4 millones de votos más que los ex candidatos presidenciales republicanos Mit Rommey (2012) y John McCain (2008). Se desprenden importantes consecuencias de ese dato.

Orestes E. Díaz Rodríguez

Tulum, 6 de noviembre de 2016

 

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Acerca de orestesenrique

Doctor en Ciencia Política por la Universidad de Guadalajara. El tema que luego devino en mi tesis doctoral, predicción de elecciones presidenciales, fue concebido, nació, se experimentó y arrojó sus primeros resultados, justo, en este blog...
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