Podemos: del no triunfar a la desaparición posible


Iglesias y Sánchez

Mario

Por Mario Rodríguez Pantoja (España)

 

Podemos es hasta ahora la tercera fuerza política de ámbito estatal en España, pero ese hecho podría cambiar y no precisamente de manera favorable a esta organización. Podemos podría perder casi la mitad de sus escaños en las Cortes y, de seguir las cosas como van, verse de hecho confinado a tres o cuatro comunidades del reino: las dos Castillas, Andalucía y poco más. Quizá convenga a las personas llamadas progresistas debatir en profundidad un asunto a todas luces crucial como lo es el destino de Podemos. Por eso comparto estos apuntes apresurados, casi desnudos, para que el debate dé inicio cuanto antes.

 

Me gustaría comenzar recordando que Podemos se ha considerado a sí mismo una prolongación del Movimiento 15-M, movimiento ciudadano surgido a partir de una manifestación producida el 15 de mayo de 2011 en la madrileña Puerta del Sol que termina expandiéndose en forma de protestas pacíficas a otras regiones del Estado español; que los manifestantes del Movimiento 15-M decían aspirar a la promoción de una democracia auténtica, verdaderamente participativa o, dicho de otra manera, alejada del turnismo perpetuo entre PP y PSOE en que ya solo se veían representados el poder financiero y las corporaciones. Tras una crisis económica que situaba al país entre los de mayor tasa de desempleo y con las peores condiciones laborales, una masa considerable de personas (los del 15-M) da por roto el pacto social con que se había inaugurado la Transición a la democracia y proclama la necesidad de un pacto nuevo que conduzca a la superación definitiva de lo que empezaba a ser denominado como «régimen del 78»

 

El Movimiento 15-M era una consecuencia de la crisis económica que España arrastraba desde 2008 y que había hecho metástasis, alcanzando otros ámbitos de la vida como la división de poderes del Estado, los servicios públicos, los derechos y libertades del individuo y el modelo territorial. Todo ello condicionará también el surgimiento y la actividad de Podemos desde su aparición en el año 2014.

 

De acuerdo con Pablo Iglesias, el 15-M era la mejor expresión social de la crisis española; y Podemos, su mejor expresión política. La organización de la que es fundador –ha dicho Iglesias- supo «concretar buena parte de los elementos del cambio» social que, según él, tiene dos claves: primero, entender que la corrupción ha sido en España una forma de gobierno y, en segundo lugar, que en la base de la democracia se halla la defensa de la prosperidad y los derechos sociales.

 

Sin embargo, una parte considerable de la ciudadanía ha mantenido una percepción de Podemos que difiere considerablemente de la que poseen su secretario general y el resto de los líderes morados. Mucha gente ve en la fuerza política liderada por Iglesias un peligro tanto para la prosperidad general como para el propio sistema democrático. Podemos no ha conseguido que amplios sectores de la opinión pública lo desligue de los modelos de socialismo «comunista», pasados y presentes que, además de no alcanzar siquiera la suficiencia alimentaria, fueron y en algunos casos aún son regímenes dictatoriales o de corte autoritario. Pienso que los prejuicios no del todo infundados de buena parte de la población respecto al comunismo (que -supone mucha gente- Podemos representaría) han actuado como fuerza que ralentiza el cambio de época en los marcos del Estado español.

 

Otro elemento que desacelera la transformación histórica en España es la recuperación macro económica que en estos momentos está teniendo lugar. No puede olvidarse el hecho de que, entre el electorado de Podemos, una masa considerable de votantes proviene del PSOE y podrían regresar a su antigua lealtad si Pedro Sánchez y su equipo consiguieran convencerles de que el partido ha vuelto a los viejos buenos tiempos en que parecía socialista y obrero, aunque no descamisado, sino de «clase media» y ajeno a la más mínima tentación revolucionaria.

 

Si la recuperación macro económica en marcha comenzara a traducirse en mejoras en las condiciones de vida de la gente, el bipartidismo repuntaría con una clara victoria del PSOE en las próximas elecciones y Podemos experimentaría un abultado fracaso electoral.

Mario Rodríguez Pantoja

Junio 23, Mallorca, España

 

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Acerca de orestesenrique

Doctor en Ciencia Política por la Universidad de Guadalajara. El tema que luego devino en mi tesis doctoral, predicción de elecciones presidenciales, fue concebido, nació, se experimentó y arrojó sus primeros resultados, justo, en este blog...
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6 respuestas a Podemos: del no triunfar a la desaparición posible

  1. Hola Mario, muchas gracias por esa “instantánea” del momento que vive Podemos. Los que desde Las Américas seguimos la política española te lo agradecemos. Podrías, por favor, contestarnos dos preguntas: Antes de la caída de Rajoy, Ciudadanos marchaba al frente de las intenciones de voto, quizás por esa razón, entre otras; el PSOE no está considerando convocar a elecciones de inmediato, sino que anunció que intentará agotar la legislatura. ¿Por qué no mencionas a Ciudadanos, como otra de las fuerzas que puede resultar beneficiada si la mejora económica de España continua y el PSOE no logra erradicar las prácticas de corrupción que caracterizaron tanto su gestiones anteriores como las del PP? ¿Viendo la situación que describes de Podemos, a esa organización le conviene una convocatoria de elecciones anticipadas o que el PSOE agote la legislatura? Gracias. Un abrazo.
    PD: Una última pregunta, ¿por qué a Podemos le ha costado tanto trabajo despegarse de la seducción por los autoritarismos pseudosocialistas latinoamericanos donde la figura central del modelo no es el ciudadano crítico e independiente, sino el “militante”, un individuo sin voz y con un enorme temor a la misma maquinaria policíaca-militar que dice respaldar?

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    • Mario dijo:

      Hola, Orestes. Gracias por tus preguntas. No tuve en cuenta al partido Ciudadanos por varias razones. Una, muy importante a mi parecer, es que Ciudadanos no es una fuerza política nacida para impulsar la transformación político-social que va madurando en España, sino todo lo contrario. Otra razón es que C’s compite básicamente con el PP, intenta ocupar el sitio de ese partido, debilitarlo y fagocitarlo. En cuanto a Podemos, es importante señalar que no toda su militancia, ni su electorado, siente seducción por modelos de sociedad que englobo en la expresión socialismo “comunista”. Hay mucha gente en Podemos abiertamente crítica con ese tipo de regímenes, con lo que sucede en Cuba, Nicaragua o Venezuela. Pero lo cierto es que los medios de comunicación afines al bipartidismo han conseguido enraizar en la conciencia de muchas personas el supuesto de Podemos es una especie de representante o encarnación de los ideales del comunismo soviético y sus derivaciones, de que recibe financiación de alguno de estos país e incluso de Irán. Con eso se ha hecho daño a Podemos, y, por su parte, la Podemos no sido capaz de contrarrestar este tipo de campaña, creo que por subestimarla y también probablemente, por la necesidad de formar alianza con Izquierda Unida, que sí es abiertamente comunista y con un paso historíco que permito llamar horroroso y por el que nunca han perdido perdón ni hecho autocrítica.

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  2. Gracias, Mario. ¿Me permites una última pregunta? ¿Por qué en las alcaldías y comunidades donde gobierna Podemos no trasciende como un modelo ciudadano o nuevo de gobernanza, como si ha sido el caso de Carmena y Colau? Saludos

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    • Mario dijo:

      Buena observación. Creo que, incluso en España, muchas personas tienden a identificar a Podemos como el único sujeto político de nuevo tipo. Barcelona en Comú, en que milita Colau, es otra de las fuerzas surgidas con voluntad transformadora. La alcaldía que Colau encabeza cuenta con el respaldo de Podemos, y Podemos, legítimamente, exhibe los éxitos de la gestión de Colau como propios. En el caso de Carmena, que no tiene afiliación a partido alguno, decidió presentar su candidatura como alcaldesa después de que personas de Podemos la animaran a ello. En resumen, que tanto Madrid como Barcelona están entre las denominadas “alcaldías del cambio”, y en este tipo de lugares es donde Podemos posee los mayores apoyos ciudadanos. Íñigo Errejón, por ejemplo, podría llegar a ser el próximo presidente autonómico gracias ante todo al trabajo que se ha realizado desde el Ayuntamiento de la capital de España.

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  3. Mario dijo:

    Ayer estuve viendo el programa de Fort Apache que Pablo Iglesias dedicó a la actual situación que vive Nicaragua. La mayoría asumió un posicionamiento crítico hacia la deriva del Sandinismo y particularmente con respecto a la represión desatada por el Gobierno de Daniel Ortega. Entre quienes consideraron “apresurado” emitir juicio de condena por los crímenes y, por el contrario, prefirieron “romper una lanza por el comandante Ortega” estuvo el señor Txema Guijarro, diputado al Parlamento español por Unidos Podemos. Es este tipo de podemita el que puede hacer vacilar a cualquier ciudadano a la hora de decidir si pone su voto en Podemos.

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  4. Hola Mario, nuevamente gracias por las aclaraciones. Tu último post definitivamente puso en la recámara el proyectil que desde hace unas semanas estoy considerando disparar: ¿Por qué no apruebo a Daniel? Un abrazo. Nos vemos!

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